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Sr. Arquitecto, ¿cuánta energía consume su edificio?

La eficiencia energética ya no es un lujo o un discurso aspiracional: se convierte en una variable concreta dentro de la ecuación económica de cada proyecto

Hoy, en Argentina empiezan a resonar con fuerza nuevas interrogantes. Con la quita progresiva de subsidios a la energía, la oxidada rueda de la evolución constructiva comenzó a girar en el país. Atravesada la industria por una agenda marcada por la eficiencia y la productividad, por la presión de los tiempos y la necesidad de controlar costos, los propietarios y consumidores finales también hacen lo suyo: piensan en el precio y en el costo.

En este panorama, la eficiencia energética ya no es un lujo o un discurso aspiracional: se convierte en una variable concreta dentro de la ecuación económica de cada proyecto; que se debe dominar para agregar valor y diferencial. 

DISCLAIMER
entre discursos de eficiencia y sustentabilidad, hay mucho de “cháchara” y poco de números concretos.

No es que falten especialistas, ni que la temática sea nueva —lejos de eso. Pero sí es cierto que la medición del consumo energético fue, durante mucho tiempo, un gustito reservado para eruditos académicos, o en su defecto a fervientes practicantes, y accesible solo para unos pocos (algunos por tener mucho, u otros por tener poco). Nunca terminó de instalarse como un parámetro más dentro de la compleja ecuación que da a luz un buen desarrollo urbano o a una obra de arquitectura.

Ese vacío de métricas es justamente lo que viene a llenar el Programa Nacional de Etiquetado de Viviendas (PRONEV) una herramienta que democratiza el acceso al conocimiento energético. Pone en manos de cualquier equipo de trabajo un lenguaje común, estandarizado y verificable, antes solo al alcance de quienes acumulaban masters y consultorías europeas.

 

¿Qué es el Programa Nacional de Etiquetado de Viviendas?

El PRONEV es una iniciativa de la Secretaría de Energía de la Nación que busca estandarizar y transparentar la eficiencia energética de las viviendas en todo el país.

 

Funciona bajo un esquema federal:

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    • La Nación define la metodología, capacita auditores y mantiene el aplicativo web que procesa los datos.

 

    • Las provincias y la Ciudad de Buenos Aires adhieren al programa, habilitan a los profesionales y validan las etiquetas en su territorio.

 

¿Qué es una etiqueta?
Es un documento oficial que califica el desempeño energético de una vivienda en una escala comparable a la de los electrodomésticos (de la A a la G). Informa cuánta energía demanda una casa para climatizarse y funcionar adecuadamente, permitiendo comparar inmuebles con un criterio único, claro y verificable.

¿Quiénes la elaboran?
Los etiquetadores de viviendas, profesionales que aprobaron el curso oficial y fueron habilitados por su jurisdicción. Son ellos quienes relevan la vivienda, cargan los datos en el aplicativo y generan la etiqueta. Cada documento pasa luego por una auditoría local que garantiza trazabilidad y respaldo.La eficiencia como ventaja competitiva
Invertir en etiquetar una vivienda no es un gasto extra: es una apuesta estratégica. La etiqueta energética se convierte en un diferencial comercial tangible, que ordena la calidad constructiva, transparenta el desempeño frente a compradores e inversores, y abre la puerta a beneficios impositivos o líneas de financiamiento. En un mercado cada vez más competitivo, disponer de un dato objetivo y oficial sobre la eficiencia energética puede inclinar la balanza al momento de vender, alquilar o presentar un proyecto.